29 de noviembre de 2014
4 de octubre de 2014
diez años después de este texto, iom kipur en casa!
kol nidrei en versión impía
“Diré a Dios: ¡No me condenes,
hazme saber por qué me enjuicias!
¿Acaso te está bien mostrarte duro,
menospreciar la obra de tus manos,
y el plan de los malvados avalar?”
(Libro de Job, Antiguo Testamento)
ninguna cosa en la casa
sometida al recogimiento
doquiera la mirada posa
encuentra el alimento expuesto
debiera concentrarse en Él
doquiera la mirada posa
encuentra el alimento expuesto
debiera concentrarse en Él
lo que la sustrae de la restricción
no es el apetito
no es el deseo
ni la calle bulliciosa
no es el apetito
no es el deseo
ni la calle bulliciosa
sin molestia en el balance
es su estado habitual
ni angustia alguna en el silencio
ese vacío amigable
es su estado habitual
ni angustia alguna en el silencio
ese vacío amigable
un día del perdón para dejar desnudo
el hueso del pensar
el conocido hábito de la evaluación
el hueso del pensar
el conocido hábito de la evaluación
nudo desliado rutilante cadena sin candado
absoluta necedad de hacer follaje del hierbajo
absoluta necedad de hacer follaje del hierbajo
esta noche introspectiva
injustificada inundada de
nada de nada
no va a ir a Ceuta
injustificada inundada de
nada de nada
(más de una hora buscando
un epígrafe apropiado)
apenas la intención de levitar
algo ofrendando
no va a ir a Ceuta
no besará los rollos
no escuchará el shofar
no escuchará el shofar
'mamá: sin menudos de pollo antes de la primera estrella.
papá: qué lejos queda la tefilá de la calle Piedras.
no pasaron veinte días de firmado el contrato
(mi primer kipur laborado)'
para salir del ayuno mañana
apenas un dulce birlado
del mostrador del bar
cree que quizás
la horchata de chufa
se parezca a las fishuelas
la horchata de chufa
se parezca a las fishuelas
aunque la condenada sepa
sobre culpas y perdones mejor
que el primero de los hombres
lo sigue desafiando
que el primero de los hombres
lo sigue desafiando
Botbol G. (en "poemas de la segunda parte", 2004-2006)
Estepona, Octubre de 2004.-
27 de abril de 2014
alrededor de 'cara al sol' (fragmento)
4
Si te dicen que caí,
me fui al puesto que tengo allí*
me fui al puesto que tengo allí*
como dice marsé, cuenta
que libró sus batallas
no fueron batallitas
batallitas llaman allí a los problemas pequeños
batallas de verdad fueron las suyas
las de sangrar sudar llorar largas y engorrosas
las peleó con valor con esfuerzo las peleó y aún así las
perdió
una por una sin descanso
al final le quedaron papeles
un baúl de aventuras solamente
-o aventis, como dice marsé-
¿qué hacer con narraciones?
se dio entonces a contar sus batallitas
(cosa decadente entre esta gente)
eso sucedió y nada más: fue, vio, no venció
no lo dijo marsé pero se sabe que cayó
como soldado bueno que no huye
sirve para otra y lo mandaron hace poco
a cubrir nuevo puesto
* versos del himno falangista 'cara al sol', popularizado por el título de la novela 'si te dicen que caí', de juan marsé, de 1973.
fragmento nº4, recién terminado, en 2014, del texto 'alrededor de cara al sol, -versos, versiones y visiones épicas, narradas y dialógicas del himno falangista-' comenzado en 2009, con fragmentos añadidos a lo largo de los años desde entonces. estética e ideológicamente incluído en el libro/no libro 'trazado de la bisectriz'. chim púm. ah, 'selfie' de mi pierna y pie, con uniforme de trabajo, por aquel entonces.
22 de febrero de 2014
mea culpa con deficiente entonación
no se vive eternamente de brisa
no se perdura en el clima suave de septiembre
no es disculpable que el rictus sea el armazón del rostro
ni se perdona que acúfenos como grillos reinen en la harta cavidad del hueso esfenoides
por toda música
no es gratuito estar siempre en guardia ni es barato
perder los músculos como traficadas armas ajenas mirando al costado/
durante tantas guerras frías
libradas contra el vacío
o mirar otra vez ese sueño en ralenti -piernas duras que no avanzan como bambúes gigantes
postradas en mosaicos agrestes (aunque nunca sobre ellos se pueda respirar)-
ese sueño no se permuta ni cambia de título
queda desgraciadamente inscripto
en el aire congelado habitando la reticularidad de la todopoderosa masa
esa que en todo momento desea condenarnos
a pesar de haberla desterrado y dado por y malograda
desde hace tantas permanencias
todos estos malos gestos estas fealdades de conciencia
a sabiendas de no corresponderse con comportamientos vitalistas
buscan castigo
pero que no sea hoy por dios
no se perdura en el clima suave de septiembre
no es disculpable que el rictus sea el armazón del rostro
ni se perdona que acúfenos como grillos reinen en la harta cavidad del hueso esfenoides
por toda música
no es gratuito estar siempre en guardia ni es barato
perder los músculos como traficadas armas ajenas mirando al costado/
durante tantas guerras frías
libradas contra el vacío
o mirar otra vez ese sueño en ralenti -piernas duras que no avanzan como bambúes gigantes
postradas en mosaicos agrestes (aunque nunca sobre ellos se pueda respirar)-
ese sueño no se permuta ni cambia de título
queda desgraciadamente inscripto
en el aire congelado habitando la reticularidad de la todopoderosa masa
esa que en todo momento desea condenarnos
a pesar de haberla desterrado y dado por y malograda
desde hace tantas permanencias
todos estos malos gestos estas fealdades de conciencia
a sabiendas de no corresponderse con comportamientos vitalistas
buscan castigo
![]() |
| 'como una plegaria' (acuarela de lorena rodríguez) |
24 de diciembre de 2013
una vez en el mar
flotatoria
¿a qué suena lo sublime?
¿a bach? ¿a pachelbel? ¿a beethoven?
¿o a olas solamente?
sí se sabe que lo sublime no es
digno del silencio
de un precipicio sin nubes
de un lago cubierto de cenizas
del mar en calma con su boca ancha
llena de silencio
que no nos llame
que no conozca nuestro nombre
una felicidad debe por lo menos
igualarse
(no puede solamente parecerse)
a una extensa madre que diga “nombre”
en el instante ese de la felicidad
22 de diciembre de 2013
y esta noche me acordé de él
adonde
va Vicente…
la carroza blanca nunca se vuelve
zapallo
ni vos te volvés ratón ni perro
ni ningún bicho
a las dos
porque no sos
un gualicho de cuento sos
un macho de película
en tu cómoda carroza
(sería tan cómoda para irnos
juntos)
el viento entra por la ventanilla
y te despeina y despeinado
estás más lindo -¿podés estar
más lindo?-
tu jermu castradora te tiene
castigado
con anteojos de culo de botella y
montura de vieja
yo igual veo tus ojos: Tesorillos*
de almendras
alto y flaco y desgarbado como de
diecisiete
caminás asustado entre los
metrosexuales
todos tipos reventados excesivos
producidos
y vos ángel hermoso previsto por
el paisaje
anexado al pueblo en un arrebato
flamenco
andás siempre en tu carroza
blanca
laburando íntegro como buen padre
de familia:
adonde va la gente
lo malo mi amor lo único malo
es que tu cuerpo esbelto deseado
mordido lamido
que imagino y me atormenta
vuelve a las dos a los brazos
de ella
*El Tesorillo: pequeño pueblo de
Cádiz dónde nació éste ángel.
(en 'los ángeles de Sawa', 2010)
19 de diciembre de 2013
desafío: cuál la realidad y cuál el espejismo
girar la cabeza y ver
a la izquierda y con toda claridad
una gran ventana que da un patio
interno
o a una pared revestida de hiedras
o a algún espacio poblado de verde o
amarillo reverdecido
como líquenes en abundante disposición
como una selva de diseño e inexperta
pero alta ya
y hasta con sonido de fuente o de
cascada y quizás también
la sensación vaga del rocío y de la
sombra
al volver a tornar hacia aquel
cuadro refrescante encerrado en una
pecera
ya no estaba
no fue ver sino creer ver
sí había lo que correspondía a la
verdad
la verdad vista no de costado sino de
frente
la cuadrada verdad negra y
electrodoméstica
la esquina de una habitación común
la mirada común de unos ojos abiertos
de verdad
sin el titubeo de entrecerrarse
y ver ilusiones mendaces
(como la de pensar que por haber tenido
un espejismo
se puede escribir algo certero acerca
de él)
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